miércoles, 28 de septiembre de 2011
Estrellas fugaces
Esa sensación...
- No se como decírtelo...
+ Intenta explicarlo. ¿O tampoco sabes como de costumbre?
- Es difícil, pero a ver... siéntate en el columpio, hazme caso, solo así lo entenderás..
+ Ya estoy en el columpio, ¿ahora qué?
- Comienza a columpiarte.. Una vez cogido impulso cierra los ojos.. ¿Notas esas cosquillas en el estómago? A mi no me hace falta columpiarme para sentirlas.. Las siento cada vez que te veo, cada vez que me hablas, cada vez que oigo tu nombre..
+ ¿De verdad? No se qué decir..
- No. Aquí no acaba.. No abras los ojos, sigue cogiendo impulso... Ahora suelta una mano..
+ ¿Qué? ¿Tú quieres matarme?
- Hazme caso, confía en mi. Suelta una mano, ¿has visto que sensación? Parece que te vas a caer, se te corta el aire y se te acelera el corazón. Eso me pasa cada vez que te separas de mi, cada vez que te noto distante..
+ Pero..
- No digas nada, no abras los ojos.. déjame impulsarte y solo abre los ojos cada vez que estés arriba y mira el cielo, ¿vale?
+ ¿Y esto? ¿Cuál es esta sensación?
- Solo contigo siento que toco el cielo..
+ ¿Tanto me quieres?
- Nunca dejaría de columpiarme...
martes, 27 de septiembre de 2011
Crea tu propia felicidad
Pero yo no me quise fiar, y me di cuenta que si no era capaz de tocar el cielo lo podía imaginar, que ni lo oscuro es siempre feo, ni lo claro irreal, que todo depende de la luz con que ilumines tu vida, el aspecto que le quieras dar, así día a día creando tu felicidad.
domingo, 25 de septiembre de 2011
Que... ¿Por qué me gusta?
Quizás por sus ojos, esos ojos que me hipnotizan... Tal vez por su sonrisa, esa sonrisa que me hace reir pase lo que pase... Por su boca, sus labios, su sabor... Por sus pequeñas manías, esas que tanto me desquician y que a la vez me gustan tanto de él, como morderse el labio... Sus brazos, esos brazos que desearía que me abrazasen a cada hora, minuto y segundo...
Me gusta por su seguridad, esa que me transmite con solo pensarlo... y por su inseguridad, la que me asusta y me da escalofríos. Por ser distinto de los demás, por no dejarse influenciar y ser siempre él mismo... Por su sinceridad, por su complicidad...
jueves, 15 de septiembre de 2011
Ser como cuando éramos pequeños...
sábado, 3 de septiembre de 2011
Por todas esas personas...
Me refiero a esas veces en las que no estás ni bien ni mal, simplemente no estás. No tienes un motivo por el que estar bien, aunque tampoco mal. De esas veces en las que realmente no sabes como estar, cuando no sabes por qué sonreír ni tampoco por qué llorar. Pero existen esas personas... esas personas tan geniales que cambian el rumbo en un momento u otro, aunque ellos no se den cuenta de que están ayudando. Porque sus tonterías, por muy simples que parezcan, tienen toda la gracia del mundo y esos chistes tan malos, suenan distinto dependiendo de la boca por la que salgan. Son ellos, los del día a día, los que ya no están, los que volverán, los que ves pocas veces... Los que te regalan el mundo con una sonrisa, los que te bajan la luna con una llamada, los que paran el derrumbamiento mayor de la historia con un abrazo y un "no te rayes".
Juguemos...
Vamos a jugar aun juego: Levántate, ponte recta y levanta bien la cabeza. Fija tu mirada en el horizonte y empieza a caminar. Camina lentamente, disfruta de cada paso, pero no pares, eso es lo más importante. Si te paras, pierdes. Cuanta mas seguridad tengas y más feliz seas, más puntos ganas. Olvida los malos recuerdos, deja tu mente en blanco, abre tu corazón, piensa en el presente, en el HOY. Ni se te ocurra llorar con el pasado, porque por cada lágrima, retrocedes un paso. No aceleres repentinamente, o te saltarás casillas... y lo más esencial de todo: si das la vuelta, quedas eliminada.
viernes, 2 de septiembre de 2011
Cuando Harry encontró a Sally...
Te quiero cuando tienes frío estando a 21º, te quiero cuando tardas una hora para pedir un bocadillo, adoro la arruga que se te forma aquí cuando me miras como si estuviera loco... Te quiero cuando después de pasar el día contigo mi ropa huele a tu perfume y quiero que seas tú la última persona con la que hable antes de dormirme por las noches. Y eso no es porque esté solo ni tampoco porque sea nochevieja...
He venido aquí esta noche porque cuando te das cuenta de que quieres pasar el resto de tu vida con alguien deseas que el resto de tu vida empiece lo antes posible.
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